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CUIDADO CON LOS GOLPES DE CALOR

El golpe de calor es una reacción del cuerpo ante una exposición excesiva a altas temperaturas. Como consecuencia, la persona puede sufrir mareos, taquicardia, hipotensión, debilidad, etc.

Durante el verano, ante las olas de calor que sufrimos a veces con temperaturas a la sombra por encima de los 40º C, el cuerpo puede verse incapaz de regular nuestra temperatura corporal por medio del sudor y la vaso-dilatación periférica de los vasos sanguíneos por donde circula la sangre, lo que hace que nuestra temperatura corporal se eleve produciéndose una hipertermia o golpe de calor.

Los niños, embarazadas, ancianos o las personas con ciertas enfermedades, son más vulnerables ya que una persona que se deshidrata no puede sudar lo suficiente para enfriar su cuerpo, por lo que su temperatura corporal se elevará antes provocando el golpe de calor.

Los síntomas principales de un golpe de calor son deshidratación, mareos, pérdida del conocimiento, respiración agitada, enrojecimiento facial, delirios o vómitos.

Si notas estos síntomas en tu hijo y sospechas que ha sufrido un golpe de calor, debes llevarlo inmediatamente a un lugar fresco y ventilado, ponerle paños mojados en la frente, el pecho y la nuca y ofrecerle agua. Si se recupera rápido, no hace falta llevarlo a Urgencias.

Para evitar el golpe de calor, es mejor seguir estos consejos de prevención:

  • Evitar la exposición al sol en las horas centrales del día (de 12 a 17 horas).
  • Cubrir la cabeza con un gorro y usar gafas de sol.
  • No estar mucho tiempo al sol, menos aún haciendo ejercicio o jugando. Intercalar los ratos al sol con baños o periodos en la sombra.
  • Beber mucha agua y líquidos isotónicos.
  • Evitar las comidas pesadas y la exposición al sol después de haber comido.
  • Usar ropa ligera y transpirable.
  • El cuerpo se enfría durante el sueño, por lo que hay que regular la temperatura por la noche.
  • No dejar nunca al niño dentro de un coche al sol sin las ventanas abiertas o el aire acondicionado puesto, ni siquiera 5 minutos.
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TENDENCIAS GASTRONOMICAS

El mes de enero siempre nos lleva a hacer balance de lo vivido en los últimos doce meses y a llenar de planes el nuevo año. Pero no es solo el momento de las listas de buenos propósitos, también toca mirar al futuro para otear cuáles serán las tendencias gastronómicas que dominarán la conversación, y que quizá influyan en nuestra forma de comprar, cocinar y comer.

Todos sabemos cómo son las modas y lo absurdas que pueden llegar a ser, pero no podemos negar el impacto que muchas han tenido en nuestra forma de vida. En un mundo cada vez más globalizado también las tendencias gastronómicas cruzan rápidamente las fronteras, y por eso es interesante ir tanteando el terreno de lo que estará por llegar en este recién estrenado 2018. ¿Qué y cómo vamos a comer en el nuevo año?

Las predicciones de 2017 que sí triunfaron (y que aún colean)

Antes de adentrarnos en las nuevas posibles modas podemos repasar rápidamente las predicciones que nos dejó el ya viejo 2017. Lo cierto es que muchas de aquellas anunciadas tendencias sí terminaron por llegar, aunque algunas lo hicieron más de puntillas. Por ejemplo, la fruta jackfruit o jaca sí pudo verse tímidamente mencionada, pero no ha terminado de cuajar en nuestro país.

Las que sí han triunfado son casi todas las derivadas de una alimentación más saludable y sostenible. La mayoría, como el comer en cuencos con el poke y el buddha bowl a la cabeza, se enfrentan este año a su momento clave, cuando veremos si terminan imponiéndose o alcanzarán su cima para luego desaparecer.

Otros temas como los fermentados, el uso (¿y abuso?) de la cúrcuma o el sous-videseguirán coleando sin duda los próximos meses, y el flexitarianismo continuará pisando con fuerza manifestándose de nuevas formas. Los dumplings quizá no han terminado de cuajar, en parte porque los baos siguen de moda,a pesar de que vienen de años atrás.

A grandes rasgos podemos decir que lo healthy -y la manía de usar el vocablo anglosajón, algo que sucede también en otros países- sigue imponiéndose, con las verduras y otros alimentos vegetales crudos ganando peso. Pero cuando algo como la comida saludable se convierte en obsesión y carne de Instagram el tema se nos puede ir de las manos, y así es como surgen ciertas modas algo absurdas.

Desterrando los carbohidratos

Esta es una moda que ya empezó a asomar la cabeza hace unos pocos años, pero ha sido a partir de 2017 cuando su presencia en nuestro país se ha hecho más notable. Todo apunta a que 2018 veremos la etiqueta lowcarb por todas partes, con libros de recetas, más influencers y famoses subiéndose al carro y reportajes con expertos de diversas ramas comentándolo en los medios.

Esa fijación por desterrar los hidratos de carbono viene de cómo ahora se priorizan las proteínas tanto para adelgazar como para ganar masa muscular. Si bien es cierto que en Occidente hemos llegado a abusar de los hidratos, hay que tener cuidado con desecharlos por completo sin seguir pautas de nutricionistas.

No todos los hidratos son iguales y por eso se lleva sustituir los que son nutricionalmente pobres -harinas de trigo refinadas de mala calidad y azúcar, principalmente- por equivalentes fit: cereales integrales y granos completos -la avena en todas sus formas triunfa-, harinas de legumbres y frutos secos, purés de frutas frescas y secas, semillas, huevos y equivalentes vegetales, proteínas en polvo, etc.

Proteínas vegetales y carnes gourmet

Se espera también que las proteínas vegetales cobren mucho más peso frente a las animales. Es una consecuencia tanto de reducir los hidratos como el propio consumo de carne y productos animales. El flexitarianismo no decae y se espera que aumente la demanda de platos y productos vegetarianos y veganos, siguiendo la línea del año pasado de la “carne sin carne”.

Pero eso no quiere decir, por otro lado, que se abandone la carne. Sí hay más conciencia por un consumo más responsable y sostenible, por lo que se espera un crecimiento de la demanda de carnes locales, ecológicas y más artesanas. Las carnes maduradas continúan y, como excepción más gourmet vienen con fuerza las variedades exóticas.

Fritos sin fritura, o cómo freír con aire o el mínimo de grasa

Las freidoras que fríen con solo una cucharada de aceite o, directamente, sin nada de grasa, no son nuevas, pero ahora el mercado ofrece una mayor variedad de aparatos de diferentes marcas. Ya no son trastos tan aparatosos y parecen funcionar mucho mejor, ganando terreno las llamadas air fryers.

Si a todo el mundo le gustan los fritos pero se impone lo saludable, era obvio que las freidoras que utilizan aire caliente se convirtieran en tendencia. Redes sociales como Pinterest muestran un aumento considerable de comidas preparadas en estos aparatos, apuntando a que en 2018 dominarán mucho más el panorama gastronómico.

Cáñamo y cannabis

Al margen de los usos recreacionales y medicinales de la marihuana en la cocinase está abriendo mucho el mercado de otra planta de cannabis, el cáñamo. Sus semillas, fibras y hojas tienen numerosos usos y está aumentando su demanda como suplemento, considerado un superalimento con gran poder nutricional.

Además de las semillas, enteras o molidas, se estima un aumento de la oferta de productos derivados del cáñamo para usar en casa o directamente como añadido a diversos alimentos. Proteína, harina o aceite de cáñamo empiezan a ser ingredientes comunes fuera del herbolario, por ejemplo en el vino.

Menos dulce: nuevo gusto por sabores herbáceos, terrosos y florales

Al disminuir el consumo de azúcar estamos cambiando el gusto y desarrollando un nuevo paladar por sabores completamente alejado de lo dulce. Ahora cada vez más se disfrutará de lo amargo en el plato, también de sabores herbáceos y terrosos, muy asociados a la cocina de la tierra y más vegetal.

Grandes chefs y reposteros de restaurantes están apostando por postres menos dulces y con ingredientes salados, como verduras y hortalizas o hierbas, y potenciando los sabores a humo y tierra. Alimentos ya de moda como la cúrcuma, el carbón activado o el té matcha potencian este nuevo gusto.

Además habrá una nueva vida para las flores, que no han terminado de irse del todo pero ahora intentarán ser más que un mero adorno. Porque las flores, aunque parezcan “cuquis” y pastelosas, no son precisamente dulces en la boca. Su aroma floral también se está recuperando como saborizante en todo tipo de productos, destacando la rosa -que en mi opinión es pura colonia-, el jazmín, el azahar y la lavanda.

Grasas más saludables: coco y ghee

Relacionado con la guerra al azúcar está la nueva vida de las grasas en una dieta saludable. Ya deberíamos saber la importancia de incluir alimentos ricos en omega 3 y omega 6 en nuestra alimentación, con el aceite de oliva, el pescado azul y los frutos secos como principales fuentes.

El aguacate apareció como otra fuente de grasa saludable pero ya ha superado la barrera de ser mera tendencia. Ahora se van a imponer otras grasas que ya llevan tiempo poblando las redes de influencers internacionales, como son el aceite de coco y el ghee, la mantequilla clarificada típica de la cocina india.

Cuidado con volvernos locos con las supuestas bondades del aceite de coco, al que se atribuyen tantas propiedades mágicas que nos puede cegar un poco a la hora de usarlo. Más que como ingrediente se está difundiendo como la pólvora como producto que potencia la belleza y ayuda a adelgazar, pero no es ningún alimento milagroso.

Norte de África, Oriente Medio y Oriente Próximo

Es algo que ya se viene apuntando desde hace un tiempo, el gusto por la cocina mediterránea de países africanos y orientales. Ya hemos ido tanteando sus sabores con platos como el falafel, hummus o las tajines, pero todo parece indicar que estas gastronomías van a terminar de explotar en 2018.

Marruecos e Israel lideran las predicciones con su riquísima gastronomía que tantas semejanzas guarda con nuestra cocina mediterránea. Así, el cuscús vuelve a quitar peso a la quinoa, pero hay otros países que vienen apuntando fuerte. Veremos y comeremos más sabores libaneses, turcos, iraníes, jordanos o armenios.

Café con superpoderes

Los superalimentos o superfoods ya no son novedad, aunque se espera que sigan protagonizando artículos de moda e incluyéndose como ingrediente de todo tipo de productos. Ya hemos oído hablar de casi un buen surtido y no faltan en un smoothie bowl que quiera triunfar en Instagram, pero ahora parece que la tendencia está en dar “superpoderes” al café.

Porque el propio café es una tendencia en sí mismo que no deja de reinventarse, tras su resurgir como bebida de especialidad y con las nuevas recetas que conquistan a hipstersmillennials. Se está reivindicando el poder saludable del buen café y ahora se apunta a potenciar sus virtudes con todo tipo de añadidos.

Café con mantequilla o con aceite de coco, con cúrcuma, setas medicinales, proteína en polvo, lecitina, bebidas vegetales, semillas molidas, açai, lúcuma, maca andina… También se prevé un aumento de la demanda de las infusiones de café verde y de cáscara de café.

Adiós al arcoiris de la comida de unicornio, vuelve el oro

Hemos pasado un año viendo los colores del arco iris apoderándose de todo tipo de comidas y productos, la llamada “comida de unicornio” que, menos mal, parece dar sus últimos coletazos. Ahora parece que la tendencia más estilosa vuelve a lo clásico, los dorados y el oro comestible.

Hace ya tiempo que empezamos a ver el oro decorando platos y dulces, pero algunos profesionales apuntan a que en 2018 se va a recuperar el dorado en la gastronomía como algo generalizado. Quizá ahora que ya no es una novedad tan impactante se haga con más mesura y de forma más racional. Es cierto que da un toque muy bonito y distinguido a algunas creaciones, pero el oro en sí mismo no es más que un toque decorativo sin valor culinario.

Yogur y otros probióticos

El boom de los fermentados, que sigue sin decaer, nos ha llevado a redescubrir el yogur y los probióticos. Frente a la invasión de sabores cargados de azúcar y colorante, además de otros postres lácteos, se va imponer el yogur natural y con más presencia del artesanal. Yogur que nos recuerda al “de toda la vida”, tradicional, también con leches diferentes -cabra, oveja, ecológica-, vegetales y versiones internacionales, con el Skyr a la cabeza.

Otros fermentados como el kéfir, el kimchi o el chucrut también comparten beneficios y seguirán de moda en 2018, aunque ahora lo que se impone es la etiqueta de probiótico para destacar las supuestas bondades de un producto. Cereales, zumos y otras bebidas, derivados lácteos o incluso galletas o panes con probióticos serán cada vez más comunes, mientras que en el lado más artesanal se espera un auge de la kombucha.

El resurgir de la sopa

Se dice que es una confluencia de otras modas pasadas: el comer en cuencos, los zumos, batidos y smoothies con verduras, las dietas detox y las gastronomías asiáticas. Incluso la fama que han adquirido nuestros gazpacho y salmorejo en todo el mundo podría haber puesto su granito de arena, pero sea como sea, comer sopas va a estar más de moda que nunca.

El ramen ya nos lo anunciaba; volver a la sopa es el triunfo de recetas con aire hogareño, reconfortantes, nutritivas y fáciles de tomar. Son versátiles, saludables y saciantes, estupendas para “desintoxicarse” después de excesos y para comer de forma sana en casa o en el trabajo sin complicaciones. Y es una nueva forma de seguir explotando el comer en cuencos, tazas o bowls en Instagram.

Todo esto, por supuesto, son suposiciones a las que habrá que esperar si terminan de cuajar. Que los medios dediquemos artículos a cualquier supuesta nueva moda no implica que vayamos a verla en el supermercado del barrio al día siguiente. Pero sí se pueden ver tendencias que van marcando el camino, como el apostar por una alimentación más vegetal, más sostenible y local, reduciendo el desperdicio.

Se hablará más también de insectos y de la carne de laboratorio, pero realmente no serán una moda en nuestros platos hasta que todavía pase un tiempo. Cambiar el calendario no implica que lo que se llevaba hasta ahora vaya a desaparecer de golpe, más bien yo hablaría de una evolución en los hábitos, aderezada de ciertos éxitos de un día de los que pronto nos olvidaremos.

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DIETAS

Si tomas cada vez más frutas y verduras, lo estás haciendo genial. Cuantos más vegetalespongas en tu plato cada día, menos riesgo tendrás de engordar y mejor será tu salud y tu aspecto.
Lo de aumentar el consumo de frutas y verduras -¡y añadir más movimiento a la vida!- es vital a medida que vamos cumpliendo años, porque la mayoría de las chicas vemos cómo van escalando los números de la báscula a partir de los 30, y muchas veces no entendemos qué estamos haciendo mal.
Además de ahorrar movimientos (no hay más que mirar cómo se mueve un niño y compárarlo con lo que nos movemos los mayores para entender las calorías que nos “ahorramos”), puede que las verduras y frutas que pones en tu plato cada día tengan que ver con esa escalada en la báscula.
Hace unos días, un estudio de Harvard con más de 110.000 hombres y mujeres que tenían entre 30 y 40 años cuando empezaron a hacer el seguimiento de sus dietas (¡¡¡hace ya 24 años!!!) nos ha aclarado cosas interesantes.
  • Aumentar en una sola ración el consumo diario de frutas y verduras se refleja en menores aumentos de peso en los 4 años siguientes: unos 110 gr menos si se trata de verduras, y unos 250 gr menos si son frutas.
  • Siempre en ese plazo de cuatro años, aumentar el consumo de frutos del bosque(arándanos, grosellas, frambuesas, moras…) se traduce en medio kilo menos ganado. Si se trata de cítricos, son unos 125 gr menos.
  • Añadir una ración de tofu a la dieta diaria se refleja en 1, 120 kg menos de ganancia.
  • Sumar una ración de manzanas o peras supone unos 600 gr menos de aumento en el peso.
  • Las zanahorias y los pimientos también se relacionan con menor ganancia de peso, pero no así vegetales feculentos como las patatas, los guisantes o el maíz.
Zumos de frutas y patatas son los vegetales que más toman los norteamericanos”, explica la doctora Monica L. Bertoia, directora del estudio. “Sin embargo, hay montones de verduras y frutas – manzanas, peras, frutos del bosque, verduras de hoja verde y otras verduras no feculentas—que son mucho mejores opciones“.
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¿CÓMO ES EL PROCESO DE ELABORACIÓN DEL VINO TINTO?

¿CÓMO ES EL PROCESO DE ELABORACIÓN DEL VINO TINTO?

El vino es un producto que resulta tan familiar para todos que a veces no nos preguntamos de dónde viene. Todos sabemos que se obtiene de la uva y que su proceso de elaboración comienza con la vendimia, pero, ¿qué pasa después?

La elaboración del vino es un proceso milenario que con los años ha llegado a alcanzar un nivel de complejidad y unos estándares de calidad verdaderamente sobresalientes. Sin embargo, en esencia, este proceso es el mismo que el que empleaban nuestros antepasados. Todo gira en torno a la fermentación del zumo de la uva. Veamos brevemente en qué consiste el proceso de elaboración del vino tinto a través de sus diferentes pasos.

La vendimia
La vendimia es la cosecha de la uva que tradicionalmente se realiza en España entre los meses de septiembre y octubre. El momento exacto de su recogida será aquel en el que la uva muestre un estado idóneo de maduración, ya que solo así se podrá extraer de ella un vino de calidad. Es particularmente importante el nivel de azúcar que presenten las uvas, ya que de ello depende la posterior fermentación y nivel de alcohol que presentará el vino. Una vez seleccionados los mejores racimos, comienza su procesamiento.

En la elaboración del vino tinto se emplean dos procesos diferentes: el de maceración carbónica(elaboración con el racimo entero) y el despalillado/estrujado (desgranando los racimos). El primero es utilizado generalmente para elaborar vinos jóvenes de carácter muy afrutado y el segundo suele utilizarse en vinos de mayor calidad que serán sometidos a un proceso posterior de envejecimiento.. Nos centraremos en el segundo de ellos, que es el más común en la elaboración de vinos tintos.

Despalillado
El proceso de despalillado es aquel mediante el cual se separan las uvas del resto del racimo, lo que se conoce como raspón. Aunque tradicionalmente esta labor se hacía a mano, lo normal es que hoy en día se utilice una máquina: la despalilladora. El objetivo de separar la uva de las ramas y las hojas que pueden estar presentes en los racimos es que estas dos últimas aportan sabores y aromas amargos al mosto durante la posterior maceración.

Estrujado
Una vez desgranado el racimo, los granos de uva se pasan por una máquina estrujadora o pisadora. El fin de este proceso es conseguir que se rompa la piel de la uva, conocida como hollejo. De esta manera se extrae gran parte del mosto del interior de la fruta, con lo que se facilitará el siguiente proceso de maceración, ya que el mosto tendrá un contacto mayor con los hollejos. El estrujado no debe ser demasiado exhaustivo, ya que hay que evitar que se rompan las semillas de las uvas, algo que podría aportar amargor al mosto.

Maceración y fermentación alcohólica
Se mantendrán a temperatura controlada macerando durante unos días. Este proceso de maceración es de gran importancia, ya que además de permitir la fermentación, propicia que el mosto adquiera su color, así como otras características, a través del contacto con los pigmentos propios de los hollejos. Tanto el color como la estructura final del vino vendrán determinados por estos elementos que aporta el hollejo: antocianos, taninos, etc.

Posteriormente, en estos mismos depósitos y a través de las propias levaduras presentes de forma natural en la piel de las uvas, comienza el proceso de fermentación. Se denomina fermentación alcohólica ya que en ella, el azúcar de las uvas termina transformándose en alcohol etílico.

Durante este proceso de fermentación, el dióxido de carbono sube hacia la superficie produciendo un burbujeo y arrastrando consigo las partes sólidas de la mezcla. Por este efecto se crea en la superficie lo que se conoce como el sombrero: una capa sólida compuesta por hollejos, pulpa y pepitas que flotan sobre el mosto. Para facilitar que las partes sólidas sigan en contacto con el mosto se llevan a cabo las labores de remontado: la extracción del mosto por la parte inferior del depósito para reintroducirlo por arriba, regando el sombrero; y de bazuqueo: romper el sombrero de forma manual con la ayuda de una vara o bazuqueador para que se mezcle con el mosto. El objetivo de ambos trabajos es que los hollejos transfieran ciertas propiedades al vino.

Este proceso dura, según el tipo de vino que se pretende elaborar, entre 10 y 14 días, y debe transcurrir a temperaturas no superiores a 29 ºC. Al pasar este tiempo, se produce el descube, mediante el cual se transfiere el líquido a otro depósito.

Prensado
Tras el descube, el producto sólido de la fermentación aún contiene grandes cantidades de vino, por lo que es sometido a un prensado para extraer todo el líquido, obteniéndose el vino de prensa, rico en aromas y taninos, que no se mezcla con el obtenido en el descube. Estos dos vinos se utilizarán para la elaboración de productos diferentes. Los restos sólidos que resultan del prensado se emplean como subproducto en la elaboración de orujos y otros productos.

Fermentación maloláctica
El vino obtenido durante los pasos anteriores es sometido a un nuevo proceso de fermentación. A través de este proceso, el ácido málico, uno de los 3 ácidos presentes en el vino junto con el tartárico y el cítrico, se convierte en ácido láctico. Este proceso rebaja el carácter ácido del vino y lo hace mucho más agradable para su consumo.
Este segundo proceso de fermentación se lleva a cabo a lo largo de un tiempo de entre 15 y 21 días.

Crianza
Después de las dos fermentaciones, otro de los puntos de mayor importancia en la elaboración de un vino es el proceso de envejecimiento o de crianza. El vino obtenido durante los pasos anteriores es introducido en barricas de roble. La madera para la elaboración de barricas se selecciona principalmente por sus propiedades de dureza, permeabilidad y porosidad. Esta madera se trata con calor para poder darle forma y al entrar en contacto con el fuego el interior de las barricas presentarán diferentes grados de tostado. Tanto el tipo de roble utilizado (normalmente francés o americano), como el grado de tostado o la cantidad de veces que se hayan utilizado las barricas van a modificar el carácter del vino. En este momento es cuando el vino adquiere notas aromáticas que durante la cata podremos identificar como tostadas, ahumadas, avainilladas y, cómo no, notas amaderadas. Durante la estancia en la barrica se producen una serie de procesos físico-químicos, al mismo tiempo que la porosidad de la madera permite además la microoxigenación del vino. Con ello, a lo largo del tiempo este va evolucionando y desarrollando sus características.

En paralelo a la crianza del vino en barrica se realizan dos trabajos adicionales que permitirán eliminar las impurezas y sedimentos que los diferentes vinos arrastran desde las fermentaciones: el trasiegoy el clarificado.

Trasiego
Después de la fermentación maloláctica se lleva a cabo el trasiego, proceso mediante el cual el vino se cambia varias veces de recipiente, con el fin de ir eliminando los sedimentos sólidos y de airear el vino.

Clarificación
Con el mismo objetivo, se somete al vino a un proceso de clarificación, en el que se emplean sustancias orgánicas que arrastran las impurezas suspendidas en el vino hacia el fondo de la barrica. Si se considera necesario, este paso puede ir seguido de un posterior filtrado del vino para eliminar más eficazmente esas impurezas.

Embotellado
Una segunda parte del período de crianza del vino tendrá lugar una vez que este es embotellado. Durante este tiempo el vino evolucionará en una atmósfera reductora y asimilará el oxígeno que se introduce en la botella de manera inevitable cuando se cierra con el corcho. El envejecimiento en botella es también importante ya que permite que el vino se estabilice y que los aromas y propiedades que ha adquirido en la barrica encuentren un punto de equilibrio y armonía. Dependiendo de los tiempos de crianza que se den tanto en barrica como en botella, obtendremos como producto final un vino crianza, reserva o gran reserva.

Aunque cada bodega tiene sus secretos y aporta su toque personal a sus vinos, el que hemos visto es, grosso modo, el método de elaboración del vino tinto más común y extendido en el mundo. Un proceso que ha llegado a unos niveles de tecnificación extraordinarios, pero que es, en esencia, el mismo que empleaban nuestros abuelos cuando se descalzaban para pisar la uva.

Fuente: https: Vivanco

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PREPARACIÓN DE TORRIJAS CASERAS

PREPARACION DE TORRIJAS CASERAS

Dentro de la gastronomía española, destacan la cantidad de dulces y postres que podemos encontrar, cada uno típico de una zona geográfica o de una fecha señalada, y la mayoría se preparan con los más elementales ingredientes, pues eran los que estaban más a mano cuando la receta empezó a tomar forma y costumbre.

Las torrijas caseras tradicionales son el postre por excelencia de la cuaresma y Semana Santa, están elaboradas de la forma más sencilla y con ingredientes sencillos, y parece mentira que sean un bocado tan delicioso, sobre todo para los más golosos. Es una auténtica receta de aprovechamiento ya que se utilizan rebanadas de pan duro, es decir, que lleve varios días por casa, y mojadas en leche o vino, se rebozan en huevo y se fríen.

La forma de endulzarlas una vez fritas abre una gran cantidad de posibilidades, desde la mezcla de canela y azúcar o la miel, hasta los almíbares caseros o, para quienes quieren innovar, por qué no servirlas con mermeladas, chocolatefrutas o incluso rellenas. ¿Cuál es tu forma favorita de presentarlas?

Ingredientes para hacer torrijas caseras de pan y leche, las tradicionales (unas 20 torrijas):

  • Entre 750 gr y 1 kg de barra de pan del día anterior o incluso de hace 2 días, que esté dura. Hay panes especiales que venden en algunas confiterías cuando se acerca Semana Santa y que son especiales para torrijas, pero la verdad es que con una barra de pan con mucha miga (y cuanto más compacta mejor) y que esté dura, salen muy bien.
  • 1 rama de canela.
  • La piel de 1 limón.
  • 1 litro de leche entera.
  • 80 gr de azúcar.
  • 2 huevos.
  • Canela molida y azúcar para espolvorear y caramelizar al final.
  • Aceite de semillas o de girasol.

Preparación, cómo hacer la receta de torrijas caseras de pan y leche, las tradicionales:

  1. Pela un limónintentando que la piel quede con el mínimo posible de parte blanca para que no amargue.
  2. Lo primero que vamos a hacer es infusionar la leche. Ponla en un cazo a fuego medio-alto junto con la rama de canelay la piel del limónhasta que hierva.
  3. Una vez que haya hervido retira el cazo del fuego, añade el azúcary remuévelo todo. Deja que repose tapado hasta que se enfríe o, si tienes tiempo, dos horas para que la leche quede lo más aromática posible.
  4. Retira la rama de canelay la piel de limón de la leche.
  5. Corta el panen rodajas gruesas de unos 2 cm al menos de grosor.
  6. Ahora coloca las rebanadas de panen un recipiente amplio (por ejemplo una fuente de horno puede servirte), y vierte la leche por alrededor para que se empapen, y dales la vuelta para que empapen también por la otra cara.
  7. Eso sí, no las dejes mucho tiempo ahí empapandoporque podrían ablandarse demasiado, así que el resto del proceso que nos queda debe ser rápido.
  8. Pon abundante aceitea calentar en una sartén para freír las torrijas.
  9. Casca los huevos, bátelos y ve pasando por ahí las torrijas una a una por ambos lados, y de ahí a la sartén con el aceite bien caliente. No hagas muchas torrijas a la vez para que el aceite no baje de temperatura, así te asegurarás una fritura perfecta.
  10. Fríelas por ambos lados, y cuando estén doradas ve dejándolas en una superficie con papel absorbentepara que escurran el exceso de aceite.
  11. Mezcla en un plato canela y azúcara partes iguales, y mientras aún están calientes las torrijas rebózalas en esa mezcla.
  12. Por último, justo a la hora de servirlas y cuando ya están en el plato, me gusta espolvorear más azúcarpor encima y caramelizarlo con un soplete. Así queda una capa crujiente por encima que contrasta genial con la textura blandita de la torrija.

Tiempo: 30 minutos, más al menos 30 minutos para que se enfríe la leche

Dificultad: fácil

Sirve y degusta:

Lo ideal es servirlas recién hechas y calientes, aunque hay a quien le gusta comérselas frías. Y si te sobran y ya lo sabes con antelación, reserva un poco de la leche infusionada, y cuando las tengas hechas, guarda las torrijas sobrantes en la leche para que se mantengan blanditas.

Aunque es un postre típico de Semana Santa, para los más golosos es un postre que debería comerse todo el año, aunque siempre con mesura porque resulta muy calórico. Sin duda es uno de esos postres para disfrutar en familia o con los amigos, y se presta a preparar mucha cantidad de una vez.

Consejos:

Es importante que el pan elegido tenga bastante miga y densa para que absorba la leche pero mantenga su estructura. Y sobre todo no lo dejes demasiado tiempo a remojo para evitar que se reblandezca demasiado y se quiebre.

Cuando vayas a freír las torrijas, hazlo en tandas pequeñas, por ejemplo yo las hice de 2 en 2. Esto es para evitar que el aceite baje de temperatura y, en vez de freírse correctamente y quedar crujientes, empiecen a absorber aceite. Es sin duda el mayor error a la hora de freír, ya que cuando el aceite está bien caliente y las tandas son pequeñas, los alimentos se fríen súper rápido y quedan perfectos, sin excesos de aceite en su interior.

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PREPARAR POTAJE DE CUARESMA

LAS CLAVES
Ingr. prin.: Legumbres
Plato: Principal
Estilo: Cocina casera, Cocina española.
Ambiente: De la abuela, Tupper.
Tiempo: Alto
Dificultad: Bajo
Comensales: 4

INGREDIENTES PRINCIPALES

  • 300 g de garbanzos
  • 250 g de bacalao desmigado
  • 500 g de espinacas frescas
    1 Cebolla
    2 dientes de ajo
    1 hoja de laurel
    2 cucharaditas de sal
    1 cucharadita de bicarbonato
    • Para el sofrito:
      1 Cebolla
      3 dientes de ajo
      1 cucharadita de pimentón
      100 ml de aceite de oliva
      1 cucharada de harina
      Sal
    • Para el relleno:
      75 g de pan rallado
      2 Huevos
      1 diente de ajo
      Perejil
      Sal
    • PREPARACIÓN DE LA RECETA

      Antes de empezar a cocinar, debemos dejar los garbanzos en remojo desde el día anterior con una cucharadita de bicarbonato y otra de sal.

      En primer lugar, en un puchero con agua caliente, ponemos los garbanzos, la cebollacortada en cuatro, los ajo pelados, la hoja de laurel y sal. Tapamos y dejamos hervir durante una hora y media a fuego lento.

      Pasado el tiempo, lavamos las espinacas y el bacalao y lo incorporamos al guiso.

      Por otro lado, vamos a preparar el sofrito. Picamos la cebolla y los ajos y los sofreímos en una sartén con aceite.

      Agregamos a la sartén el pimentón y la harina y damos vueltas. Cuando el sofrito esté listo, lo agregamos a la sartén de los garbanzos. Tapamos el guiso y seguimos cocinando a fuego bajo.

      Después, vamos a preparar las bolas. Batimos los huevos en un bol y agregamos el ajo picado, el perejil también picado y el pan rallado.

      Con la masa hacemos unas bolitas y las freímos en una sartén con aceite. Cuando estén listas, las metemos en el guiso y cocinamos durante 20 minutos más a fuego lento.

      Emplatamos y servimos.

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ABIERTO TODOS LOS DOMINGOS

Medina Comercial

Medina del Campo es el primer municipio de Castilla y León que puso en marcha el Proyecto Centro Comercial Abierto, con el que se ha revitalizado y modernizado la estructura del comercio tradicional del municipio, convirtiendo el casco histórico de la villa en una gran superficie comercial al aire libre.

En el caso de Medina del Campo, se sitúa en el marco incomparable de la Plaza Mayor de la Hispanidad y sus calles aledañas, resultando un espacio urbano lleno de vida que acoge la mayor parte de la agenda ferial del municipio y abierto durante todos los domingos del año.

Goza de especial importancia, su carácter ferial de los s. XV y XVI que se conserva hoy en día no solo por la celebración de diversas ferias a lo largo del año, sino por la importancia del sector servicios, en particular el comercio del centro histórico comercial y de forma muy especial el sector del mueble, “Medina Ciudad del Mueble”. Unido a todo esto y como gran atractivo de esta actividad comercial perdura desde el  s. XIX la tradición de la apertura del comercio en domingo siendo el día de descanso el jueves.

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CALIDAD DEL ACEITE DE OLIVA

Ya sea por la similitud entre los términos que establece la OMC para designar los tipos de aceite de oliva, por desconocimiento de los consumidores de los parámetros que definen la calidad del aceite de oliva, por indiferencia o por combinación de varios factores, lo cierto es que hay confusión respecto a sus distinciones  y estándares de calidad. Saber más.

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CONSEJOS PARA EVITAR LA GRIPE

De tan común que es, se ha convertido parte del ciclo que se repite cada año, junto a la caída de las hojas o la llegada de la Navidad. Cada temporada otoñales casi inevitable caer en las redes de un constipado, o más bien, de dos a tres, tal y como asegura la Organización Mundial de la Salud. Con el objetivo de evitar la enfermedad con mayor prevalencia del mundo, el Centro del Resfriado Común de la Universidad de Cardiff ha desarrollado una serie de pautas para evitar caer en las redes de este tipo de virus. A pesar de ello, recuerdan que “sólo un ermitaño podría evitar estas enfermedades”, que se transmiten principalmente a través del contacto directo, por lo que resulta muy difícil aislarse completamente de cualquier posibilidad de contagio. leer más