PREPARACIÓN DE TORRIJAS CASERAS

PREPARACIÓN DE TORRIJAS CASERAS

PREPARACION DE TORRIJAS CASERAS

Dentro de la gastronomía española, destacan la cantidad de dulces y postres que podemos encontrar, cada uno típico de una zona geográfica o de una fecha señalada, y la mayoría se preparan con los más elementales ingredientes, pues eran los que estaban más a mano cuando la receta empezó a tomar forma y costumbre.

Las torrijas caseras tradicionales son el postre por excelencia de la cuaresma y Semana Santa, están elaboradas de la forma más sencilla y con ingredientes sencillos, y parece mentira que sean un bocado tan delicioso, sobre todo para los más golosos. Es una auténtica receta de aprovechamiento ya que se utilizan rebanadas de pan duro, es decir, que lleve varios días por casa, y mojadas en leche o vino, se rebozan en huevo y se fríen.

La forma de endulzarlas una vez fritas abre una gran cantidad de posibilidades, desde la mezcla de canela y azúcar o la miel, hasta los almíbares caseros o, para quienes quieren innovar, por qué no servirlas con mermeladas, chocolatefrutas o incluso rellenas. ¿Cuál es tu forma favorita de presentarlas?

Ingredientes para hacer torrijas caseras de pan y leche, las tradicionales (unas 20 torrijas):

  • Entre 750 gr y 1 kg de barra de pan del día anterior o incluso de hace 2 días, que esté dura. Hay panes especiales que venden en algunas confiterías cuando se acerca Semana Santa y que son especiales para torrijas, pero la verdad es que con una barra de pan con mucha miga (y cuanto más compacta mejor) y que esté dura, salen muy bien.
  • 1 rama de canela.
  • La piel de 1 limón.
  • 1 litro de leche entera.
  • 80 gr de azúcar.
  • 2 huevos.
  • Canela molida y azúcar para espolvorear y caramelizar al final.
  • Aceite de semillas o de girasol.

Preparación, cómo hacer la receta de torrijas caseras de pan y leche, las tradicionales:

  1. Pela un limónintentando que la piel quede con el mínimo posible de parte blanca para que no amargue.
  2. Lo primero que vamos a hacer es infusionar la leche. Ponla en un cazo a fuego medio-alto junto con la rama de canelay la piel del limónhasta que hierva.
  3. Una vez que haya hervido retira el cazo del fuego, añade el azúcary remuévelo todo. Deja que repose tapado hasta que se enfríe o, si tienes tiempo, dos horas para que la leche quede lo más aromática posible.
  4. Retira la rama de canelay la piel de limón de la leche.
  5. Corta el panen rodajas gruesas de unos 2 cm al menos de grosor.
  6. Ahora coloca las rebanadas de panen un recipiente amplio (por ejemplo una fuente de horno puede servirte), y vierte la leche por alrededor para que se empapen, y dales la vuelta para que empapen también por la otra cara.
  7. Eso sí, no las dejes mucho tiempo ahí empapandoporque podrían ablandarse demasiado, así que el resto del proceso que nos queda debe ser rápido.
  8. Pon abundante aceitea calentar en una sartén para freír las torrijas.
  9. Casca los huevos, bátelos y ve pasando por ahí las torrijas una a una por ambos lados, y de ahí a la sartén con el aceite bien caliente. No hagas muchas torrijas a la vez para que el aceite no baje de temperatura, así te asegurarás una fritura perfecta.
  10. Fríelas por ambos lados, y cuando estén doradas ve dejándolas en una superficie con papel absorbentepara que escurran el exceso de aceite.
  11. Mezcla en un plato canela y azúcara partes iguales, y mientras aún están calientes las torrijas rebózalas en esa mezcla.
  12. Por último, justo a la hora de servirlas y cuando ya están en el plato, me gusta espolvorear más azúcarpor encima y caramelizarlo con un soplete. Así queda una capa crujiente por encima que contrasta genial con la textura blandita de la torrija.

Tiempo: 30 minutos, más al menos 30 minutos para que se enfríe la leche

Dificultad: fácil

Sirve y degusta:

Lo ideal es servirlas recién hechas y calientes, aunque hay a quien le gusta comérselas frías. Y si te sobran y ya lo sabes con antelación, reserva un poco de la leche infusionada, y cuando las tengas hechas, guarda las torrijas sobrantes en la leche para que se mantengan blanditas.

Aunque es un postre típico de Semana Santa, para los más golosos es un postre que debería comerse todo el año, aunque siempre con mesura porque resulta muy calórico. Sin duda es uno de esos postres para disfrutar en familia o con los amigos, y se presta a preparar mucha cantidad de una vez.

Consejos:

Es importante que el pan elegido tenga bastante miga y densa para que absorba la leche pero mantenga su estructura. Y sobre todo no lo dejes demasiado tiempo a remojo para evitar que se reblandezca demasiado y se quiebre.

Cuando vayas a freír las torrijas, hazlo en tandas pequeñas, por ejemplo yo las hice de 2 en 2. Esto es para evitar que el aceite baje de temperatura y, en vez de freírse correctamente y quedar crujientes, empiecen a absorber aceite. Es sin duda el mayor error a la hora de freír, ya que cuando el aceite está bien caliente y las tandas son pequeñas, los alimentos se fríen súper rápido y quedan perfectos, sin excesos de aceite en su interior.